08 abril 2009

¡Qué pasa Córdoba! Cubrimos las 100 horas de teatro...

Las 100 horas de teatro es el ciclo de 4 días de duración, en el que un total de diez piezas teatrales se pusieron la camiseta del teatro independiente cordobés, para demostrar en este evento, único en su tipo por poseer aval institucional, la importancia del teatro local en lo que nos hace cordobeses.

Sin lugar a dudas, el correcto espacio y tiempo para ocupar en esta mañana de sábado. El espacio planteado circularmente, las posturas divergentes y las procedencias disímiles marcaron el ambiente de discusión abierta y acalorada. Cientos de temas en color y forma dieron su aparición entre charlas, risas y disidencias. A través de tres horas de caos organizado, hubo tiempo de tratar cada tema... y el debate continúa... 

Asistí al "desmontaje" de la obras del ciclo, con preguntas sobre teatro en mi mente, inquietudes, y se convirtió -por fortuna- en una instancia donde las opiniones pudieron hacerse un espacio, un momento para poder crecer. En él, ciertos puntos clave coparon mi atención. Entre ellos,

VALORACION. Miremos sin prejuicio el lugar que ocupamos en el mapa de la argentina, el mapa mundial. Nuestros logros "cordobeses" tienen el crédito suficiente como para que nos paremos en voz alta. ¿Cuál es el momento y el lugar que nos corresponde? Estoy hablando de menospreciar, que por desgracia es tan común y no sólo en los procesos teatrales. Esto es una mirada interior, quienes sómos, qué nos merecemos. Ya que tenemos la gente, y tenemos la voluntad. ¿No lo ven? La suma de ambas nos permitirá alcanzar objetivos impensados.

ESPACIOS. Lo encontré vital para nuestro camino: ¡artistas, productores, visionarios! La puerta abierta al diálogo. El encuentro, ponemos en juego nuestras opiniones, y notamos que la riqueza puede alcanzarse por medio del trabajo conjunto.  Eso es desmontaje de las obras: la esencia de las obras sale de la boca de sus protagonistas, se confrontan. Encuentro es: participa el Centro Cultural Villa del Libertador (atención no es el CPC), porque es un espacio que incluye características nunca antes valoradas, un trasfondo muy vasto, en lo histórico, social, político. Un territorio para considerar.

El teatro, a pesar de la amplitud puede mostrar, se trata sólo de concentrar una necesidad de expresividad humana, y es nuestro, pues habla de nosotros, y posee innumerables cualidades, como las que sonaron esa mañana en primer piso del Cineclub Municipal: tiene solidez, innovación, heterogeneidad, y "vomita-rareza". Nuestra posición como público es clara y activa, por eso cito las palabras de Jorge Villegas: "detectemos los latidos". Aún hoy, frente al teclado, como esa mañana y esa reunión resuena como un eco: "oportunidad, oportunidad".

0 comeeeentarios...:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tu comentario. La opinión de los que están en contacto es fundamental!!